Edificio de uso administrativo en calle La Paz. Santander

SEGUNDA POSICIÓN EN EL CONCURSO DE LICITACIÓN PARA LA REDACCIÓN DEL PROYECTO BÁSICO, PROYECTO DE EJECUCIÓN, PROYECTO DE ACTIVIDAD , PROYECTOS DE INSTALACIONES, ESTUDIO DE SEGURIDAD Y SALUD, ESTUDIO DE GESTIÓN DE RESIDUOS, DIRECCIÓN FACULTATIVA Y COORDINACIÓN DE SEGURIDAD Y SALUD PARA LAS OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DE EDIFICO DE USO ADMINISTRATIVO EN SOLAR SITUADO EN CALLE LA PAZ Nº1 DE SANTANDER.

ESTADO DE LA CUESTIÓN
El solar número 1 de la calle La Paz de la ciudad de Santander posee una muy elevada presunción de contener en su subsuelo depósitos arqueológicos; e incluso, estructuras de vestigios arquitectónicos antiguos. Su ubicación, en el centro del casco viejo de la ciudad, presumiblemente se encuentra recorrido por el trazado de la muralla de orígenes medievales (ss. XII-XIII); ya sea en su estructura muraria, o en bien, en su foso. Igualmente, no es descartable, la conservación de restos vinculados con el desaparecido convento de San Francisco, con antecedentes cronológicos en el medievo y una importante remodelación de su fábrica en base a criterios clasicistas en el siglo XVII, de la mano del arquitecto Juan de Naveda. Muy cerca del solar, junto al edificio del Ayuntamiento, fueron halladas varias estelas pertenecientes a la necrópolis del convento.

Esta fertilidad arqueológica y cultural, ya se encuentra inventariada en la “Carta Arqueológica Regional” existente en el Servicio de Patrimonio de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria. También figuran en el PGOU de Santander como “Muralla de Calle Juan de Herrera” y “Convento de San Francisco”. Atendiendo a la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria, la gestión urbanística debe velar por el patrimonio conocido; así como el presunto (Art. 94.1 Ley 11/1998, de 13 de octubre, de Patrimonio Cultural de Cantabria.). No obstante, es así mismo una obligación social con la protección, mejora y transmisión a las generaciones futuras del Patrimonio Arqueológico, siguiendo las pautas y recomendaciones de instituciones y organismos nacionales e internacionales (IPCE, UNESCO, Consejo de Europa, otros).En definitiva, la consideración del interés de los presumibles valores arqueológicos del solar, reside en su estima como fuente de la memoria colectiva de la ciudad; así como instrumento de estudio de la evolución histórica de la urbe. Nuestra propuesta, en última instancia, tiene como objeto cumplir con el encargo de diseñar un edificio administrativo a la vez que ponemos en práctica una gestión responsable (a la vez que vanguardista) de la herencia arqueológica y cultural como instrumento de un desarrollo sostenible de la propia ciudad de Santander.

APROXIMACIÓN AL LUGAR
La idea de proyecto surge de los condicionantes del lugar que nos ocupa. Se utiliza un mecanismo de APROXIMACIÓN HISTÓRICO Y URBANÍSTICO:

APROXIMACIÓN HISTÓRICA
Tal y como veíamos anteriormente, dados los condicionantes tan específicos del enclave elegido, la propuesta arquitectónica parte del respeto y la puesta en valor de los restos arqueológicos que se prevén encontrar. Como si de un gesto poético se tratase o un Fouetté (paso de baile), el edificio sitúa sus pies alejado del trazado de la antigua muralla para girarse sobre sí mismo y recuperar la máxima edificabilidad posible volando sobre lo existente. Un elemento escultórico que dialoga con el entorno y se aprovecha de las vistas y orientación según corresponda.

APROXIMACIÓN URBANÍSTICA:
Si bien la antigua muralla es clave a la hora de afrontar este proyecto, el enclave urbanístico en que se encuentra no lo es menos. Entendemos que una intervención como esta es una oportunidad para la reorganización del entorno y su puesta en valor. Rodeados del Ayuntamiento de Santander y el mercado de La Esperanza, nuestro edifico será el telón de fondo de la calle El Mercado (actualmente destinada únicamente a carga y descarga). La gran potencialidad arqueológica de la calle La Paz no se corresponde con el actual uso de la misma. Se trata de una calle destinada prácticamente al tráfico rodado, escaso por otra parte, y en el que el flujo peatonal se reduce meramente al paso de los residentes. Se trata de un espacio sin encanto y en determinados tramos horarios, podríamos decir, que incluso “poco apetecible”. El actual vacío del solar, si bien permite una mayor iluminación, no se está aprovechando lo suficiente como para regenerar esos flujos. La intervención en este sentido es clara: Vaciado de las plantas inferiores para potenciar el uso y el paso por debajo del edificio conectando con la calle La Paz. El gesto del edificio invita al descubrimiento de la calle lo que supondrá un enriquecimiento de la zona. La pavimentación en este sentido es capital. Decisiones clave: (1) Peatonalización de la calle La Paz, ya que entendemos que no supone un cambio en los flujos actuales y el tráfico se soluciona por la calle Cubo. (2) Se propone llevar a la superficie el trazado del Santander antiguo. Esta acción, además de incentivar el uso de la calle, es una intervención didáctica, mostrando en el día a día al pueblo de Santander parte de sus orígenes. (ver plano de planta).

 

Equipo redactor del proyecto:

A1arquitectos + César Córdoba / arquitectura

Colaboradores:

Bascones y Pérez Servicios de Ingeniería S.L.

Ensolnor, energías renovables y servicios energéticos

Acustican, Ingeniería acústica del cantábrico 2020 S.L.

Lino Mantecón callejo. Arqueólogo